Padecimientos auditivos y su relación con el trabajo
Padecimientos auditivos y su relación con el trabajo
Históricamente las civilizaciones aun realizado diversas legislaciones para controlar la salud auditiva, en el año 600 a. e. algunas poblaciones griegas prohibieron trabajar los metales a martillazos dentro de los limites urbanos.
El desarrollo de la tecnología iniciado con la utilización de la pólvora con fines militares y la aparición de armas de fuego, todas ellas productoras de ruido intenso, creo una patología auditiva especifica llamada sordera de los artilleros.
La revolución industrial origina una ingente proliferación de maquinaria pesada y del transporte motorizado.
Estos hechos hacen de nuestros tiempos el ruido un factor de disturbio ecológico inherente a la actividad humana, pero una condición para la producción de distintas enfermedades.
Actualmente el ruido rebasa los limites del mundo laboral e invade todo: impide el reposo, amenaza la estabilidad psíquica y puede acarrear la enfermedad. La dimensión del problema ha llevado a ciertos organismos internacionales a promulgar medidas de atención. En 1977 un grupo de trabajo de la OMS, reunido en Bruselas, expuso los criterios de salud ambiental aplicables al ruido. En 1987, "Ario Europeo del Medio Ambiente", la CEE promueve una campana de protección, elaborando un código, en uno de cuyos principios se reconoce que el ruido es uno de los agentes contaminantes mas importantes de los que actúan sobre el medio ambiente.
Situación actual en México y costo económico
En México destaca que en los últimos 5 años a disminuido la tasa de incidencia de enfermedades segun lo revelan las estadísticas del IMSS, pero constantemente son las patologías de trastornos del oído y sorderas traumáticas las que constantemente se encuentran como la principal enfermedad de trabajo

Esta evidencia demuestra que son las patologías auditivas las que deberían recibir mayor atención por parte de los trabajadores y las empresas
Si bien es cierto que la Seguridad Social tiene un aspecto esencialmente humanitario, no debemos soslayar que la Salud y la Seguridad en el Trabajo; así como la prevención tienen claras exigencias económicas y materiales en función directa a la productividad, la misión de cada empresa y el interés de la sociedad.
Por ello, la legislación mexicana establece de manera precisa la responsabilidad empresarial de garantizar la salud e integridad física de los trabajadores de cada organización laboral, incluyendo y responsabilizando a los obreros para que velen por su propia seguridad y la de sus compañeros de trabajo.
Por otra parte, la frecuencia de los riesgos de trabajo trae consigo importantes sufrimientos físicos y morales para el trabajador que ha sido objeto de la enfermedad; pero además afecta a quienes dependen económicamente de él, a tal grado que suele llegar a cambiar la actuación social de toda la familia, generalmente restringiendo las oportunidades para su desarrollo.
Así, las repercusiones económicas de los riesgos de trabajo son varias, se suceden de diferentes maneras y pueden ser observadas desde diferentes perspectivas; dependiendo desde luego en forma directamente proporcional, de la severidad y la trascendencia de las lesiones.
Para la empresa, es evidente que las Enfermedades de Trabajo tienen un costo que impacta el costo total del producto, sean bienes o servicios, aumentando consecuentemente el precio que los consumidores tienen que pagar, modificando la oferta y participando desde luego en las fluctuaciones del mercado.
No podríamos restringirnos a evaluaciones subjetivas con implicaciones emocionales, debemos enfrentar las exigencias de carácter material referentes a las organizaciones y a su administración. Por ello es importante estudiar el fenómeno de los Riesgos de Trabajo en forma objetiva teniendo en cuenta el costo, el papel económico y la influencia que representan para el trabajador, para las empresas, la familia y para el ámbito social. Así los costos del fenómeno de los Riesgos de Trabajo debe ser estudiados en forma integral y desde diferentes ópticas, en función de las partes afectadas.
Debemos considerar que el trabajador esta protegido contra los Riesgos de Trabajo según el caso por prácticamente todas las instituciones de Seguridad Social Mexicanas y tiene derecho a la atención médica con el pago de las incapacidades consecuentes al riesgo. Sin embargo en la mayoría de los casos las lesiones le afectan económicamente de manera adicional a través de:


EL SISTEMA AUDITIVO
Sistema auditivo periférico es el responsable de los procesos fisiológicos de la audición. Estos procesos permiten captar el sonido y transformarlo en impulsos eléctricos que son enviados al cerebro a través de los nervios auditivos.
El sistema auditivo periférico lo constituye el oído.
El oído humano se divide en tres partes:

El oído externo, que canaliza la energía acústica.
El oído medio, que transforma la energía acústica en energía mecánica, transmitiéndola - y amplificándola- hasta el oído interno.

El oído interno, donde se realiza la definitiva transformación de la energía mecánica en impulsos eléctricos.

Cuando el sonido llega al oído, las ondas sonoras son recogidas por el oído externo (o aurícula), este, por su forma helicoidal, funciona como una especie de "embudo" que ayuda a dirigir el sonido hacia el interior del oído.
INTRODUCCION
Antecedentes Históricos
La naturaleza, en su estado básico, es un medio en el cual solo se producen ruidos de intensidad moderada; es difícil encontrar fuentes naturales de energía sonora capaces de incidir de manera deletérea en los seres vivos. Puede pensarse en el trueno, las tempestades o las grandes cataratas, considerando que su aparición es limitada en el tiempo y en el espacio.
E1 ruido traumatizante aparece y en la Edad de los Metales. Los trabajos sobre el bronce y el hierro, por martilleo de los materiales, originaron las primeras enfermedades relacionadas con la perdida de la capacidad auditiva (hipoacusias profesionales), relacionandose el ruido del trabajo con las sorderas que padecían los herreros.
Una vez que ha sido recogido el sonido, las vibraciones provocadas por la variación de presión del aire cruzan el canal auditivo externo y llegan a la membrana del tímpano, ya en el oído medio.
El conducto auditivo actúa como una amplificador natural aumentado el volumen de los sonidos más bajos que proceden del exterior, en el caso contrario, si se produce un sonido muy intenso que puede dañar el oído, el conducto auditivo segrega cerumen (cerilla), con lo que cierra parcialmente el conducto, protegiéndolo.
La presión de las ondas sonoras hace que el tímpano vibre empujando a los osículos, que, a su vez, transmiten el movimiento al oído interno. Cada osículo empuja a su adyacente y, finalmente a través de la ventana oval. La fuerza con la que la venta oval es empujada, es 20 veces mayor a la que recibió el Tímpano.
Esta presión ejercida sobre la ventana oval, penetra en el interior de la cóclea (caracol) gracias a la helicotrema (un pequeño orificio situado en la entrada de la coclea) y pone en movimiento el líquido linfático contenido en la coclea.
El líquido linfático se mueve como una especie de ola y, transmite las vibraciones a dos membranas que conforman la cóclea. Entre ambas membranas se encuentra el órgano de Corti, que es el transductor propiamente dicho. En el órgano de Corti se encuentran las células receptoras. En este órgano se perciben frecuencias de que van desde los 20 Hz hasta los 20 kHz. Dentro de este margen de audiofrecuencias, la zona de mayor sensibilidad del oído humano se encuentra en los 1000 y los 5000 Hz.
Esta respuesta en frecuencia del oído humano, permite que seamos capaces de tolerar un rango dinámico que va desde los 0 db (umbral de audición) a los 120 dB (umbral de dolor)
Al ser empujadas las células del órgano de Corti generan patrones característicos de cada tono o (frecuencia), que al llegar aquí, al final del proceso fisiológico, son idénticas a la sonido original. En función de estos patrones, las células pilosas producen un componente químico que genera los impulsos eléctricos que son trasmitidos a los nervios auditivos y, de ahí, al cerebro, donde se producirá la percepción del sonido gracias al sistema auditivo central.
Las células del órgano de Corti, (células ciliares, capilares o pilosas), no tienen capacidad regeneradora, es decir, cuando se lesionan se pierde audición de forma irremediable. Además, con la edad, desciende la agudeza auditiva de los seres humanos.
En el aparato auditivo existe un sistema transmisor de la energía sonora constituido por la membrana del tímpano y la cadena de huesecillos (oído medio), su misión es trasladar esta energía mecánica hasta la coclea (oido interno). En la coclea existen unas células neurosensoriale, cuyo cometido es transformar la energía mecánica que reciben en energía eléctrica. Cada onda sonora es transformada en la coclea en una señal eléctrica que es transmitida, por el nervio auditivo hasta las áreas cerebrales auditivas, lugar donde "son comprendidos" los sonidos.
Las células ciliadas de la zona inicial de la espira basal del caracol captan los sonidos agudos (20.000 Hz.), las de la zona mas distal del apice del caracol captan los sonidos mas graves (20 Hz.). Entre estos dos extremos se van distribuyendo, ordenadamente de agudos a graves, las células que captan las distintas frecuencias sonoras.
ENFERMEDADES PRODUCIDAS POR EL RUIDO. EL RUIDO COMO AGENTE PATOGÉNETICO
Los trastornos producidos por el ruido en el organismo humano se dividen en dos grandes grupos:
Alteraciones otologicas producidas por el ruido (Daño auditivo producido por el ruido, DAIR), cuya secuela común es la perdida de audición.
Alteraciones no otologicas producidas por el ruido. Que son enfermedades, originadas por el ruido, pero que afectan a aparatos sistemas alejados del oido.
Daño auditivo inducido por el ruido (DAIR).
Generalidades y conceptos.
El oído humano esta capacitado para detectar sonidos en una gama de intensidades y unos rangos de frecuencias acordes con el ambiente sonoro existente en la naturaleza. Al tener que soportar ruidos excesivos, para los que no ha sido creado, sufre agresión severa que puede terminar por destruirle.
El DAIR se produce por la acción simultánea de los dos factores patogéneticos fundamentales:
El ruido
El tiempo de exposición.
El ruido comienza a ser traumatizante a partir de los 80 dBs. de intensidad, y es mayor la lesión cuanto mas tiempo de exposición.
Para conocer el DAIR deben comprenderse cuatro conceptos fundamentales.
Umbral auditivoAdaptación auditivaFatiga auditivaTrauma acústico
Es la "menor cantidad" de sonido que puede percibir un individuo. Si emitimos un sonido no audible para una persona y vamos aumentando poco a poco su intensidad, llegara un momento en que el sonido será oído por el, esa "cantidad" de sonido será el umbral auditivo para ese sujeto. Todos tenemos un determinado umbral auditivo, que puede ser distinto para el oido derecho que para el oído izquierdo.Es la elevación subjetiva del umbral durante la estimulación con ruido. Si administramos continuamente un mismo sonido muy débil (próximo al umbral) a un individuo, llega un momento en que deja de percibirlo. Es la elevación subjetiva y objetiva del umbral de audición tras la estimulación sonora intensa. Si a un individuo que tiene un umbral de audición de 10 dBs., lo sometemos a un ruido de 90 dBs. durante dos horas, su umbral tras esa exposición intensa será de 20 0 25 dBs Transcurrido un tiempo prudencial -minutos u horas, según la intensidad de la estimulación el sujeto recuperará su antiguo umbral de 10 dBs. Este fenómeno debe considerarse como un daño reversible de las células ciliadas.Es el deterioro irreversible de la audición producido por la exposición al ruido. Una exposición excesiva al ruido ha deteriorado de tal modo células ciliadas demodo que el daño que sufren es irreparable, las células afectadas mueren y desaparecen siendo sustituidas por un tejido de cicatriz.
Etiología.
Los ruidos solo ocasionan deterioro auditivo cuando su intensidad es superior a 80 dBs. Las frecuencias mas lesivas son las situadas entre los 2000 y los 3000 Hz. Frecuencias mas bajas que 2000 Hz. o mas altas que 3000 Hz. acarrean menos deterioro. Los ultrasonidos (sonidos de frecuencia superior a los 20000 Hz.) solo son peligrosos a muy grandes intensidades; los infrasonidos -de frecuencias inferiores a 16 Hz.-no causan daño auditivo.Los ultrasonidos, son utilizados en aplicaciones industriales y medicas como: medición de distancias, caracterización interna de materiales, ensayos no destructivos ecografía, fisioterapia, ultrasonoterapia).
El tiempo de exposición. A ruido constante, cuanto mas tiempo tanto mas lesión.
El ritmo del ruido. Para igual intensidad, frecuencia y tiempo de exposición, son mas perniciosos los ruidos discontinuos o intermitentes, siempre que la pausa sin ruido sea breve. Sin embargo, si la exposición al ruido es interrumpida por tiempos de recuperación en silencio suficientemente prolongados, la tolerancia al ruido es mejor.
La susceptibilidad individual. En igualdad absoluta de condiciones, unos sujetos sufren mucho antes daño auditivo producido por el ruido que otros.
Ademas de la susceptibilidad individual propiamente dicha, otros factores hacen variable los daños del ruido sobre el oído: la edad, el estado general, las condiciones de trabajo, las enfermedades otológicas previas etc.
Un ruido traumatizante brutal (por ejemplo 180 dBs.) produce tal cantidad de energía que puede destruir las células ciliadas de alguna o de todas las espiras de la coclea por lesión mecánica. Es decir, una energía sonora extrema hace que el sistema mecánico coclear vibre con excesiva amplitud. excediendo físicamente el limite elástico de sus estructuras con lo que se produce una lesión mecánica directa con lesión y muerte de las células. Esta situación la denominamos Trauma acústico agudo.
La Organización Mundial de la Salud OMS ha establecido cierto nivel de tolerancia de decibelios, es decir 65 el cual es lo máximo que puede o debe escuchar un oído humano; sin embargo, en ciudades como la capital de México este nivel promedio sobrepasa dicho número llegando a 80.Un ruido traumatizante discreto (85 -90 -95 dBs.) aplicado con insistencia sobre las células ciliadas, las somete a un trabajo excesivo, ocasionando una situación de fatiga auditiva de la que se recuperan tras el reposo por cese del ruido. La suma de exposiciones a este tipo de ruido traumatizante ocasiona que algunas células ciliadas no resista la sobrecarga, sufriendo daño irreversible y muerte. Cada grupo de células que muere es una frecuencia sonora que deja de percibir el oído de manera definitiva.

Trauma acústico agudo.
Al precisarse una gran energía sonora para su desarrollo ocurre en individuos relacionados con determinadas profesiones (armeros, militares, técnicos en explosivos, etc.) o en situaciones accidentales (cazadores, explosiones, etc.).
Tras el impacto sonoro aparecen inmediatamente síntomas auditivos: acufeno (ruido en los oídos) e hipoacusia (sordera), que pueden desaparecer, disminuir o permanecer constantes. La hipoacusia puede ser:
Discreta, afectando solo a la percepción de sonidos con frecuencia 4000 Hz.
Media, con deterioro ya de otras frecuencias (2000 Hz. y 1000 Hz.)
Intensa, con importantes perdidas de audición en todas las frecuencias.
Una vez establecido el daño definitivo la sordera resultante es irreversible.
Trauma acústico crónico.
Es producido habitualmente, como enfermedad profesional, en sujetos que ejercen determinadas ocupaciones en las que se origina ruido de mas de 80 dBs.: caldereros, metalúrgicos, operadores de maquinaria pesada, empleados de la industria aeronáutica, militares, armeros, etc.
La exposición crónica al ruido produce dos grupos de síntomas:
Síntomas psíquicos.- Conforme avanza la jornada laboral, la exposición al ruido durante horas vuelve al individuo irritable y agresivo, ocasionando falta de atención para el trabajo que realiza. El sujeto que sufre ruido traumatizante continuo puede verse inmerso con mas facilidad en situaciones de insomnio, de ansiedad o en clara neurosis de angustia; esto puede provocar distintas somatizaciones con gran aumento del ausentismo laboral.
Síntomas otológicos.-En los primeros periodos de exposición al trauma sonoro, el sujeto nota ruido de oídos y sensación de ensordecimiento, molestias que desaparecen durante el descanso y reaparecen en la siguiente jornada laboral. Mas adelante estos síntomas se hacen ya definitivos y no se interrumpen ni siquiera después de periodos prolongados en ausencia de ruido.
La perdida de audición es progresiva, aumenta lentamente en largos periodos de tiempo (meses, años, decenios), siguiendo una regla típica bien descrita por diversos autores.
Tratamiento.
El daño auditivo inducido por el ruido no tiene tratamiento una vez establecida la sordera que produce no existe posibilidad de mejorar la audición del sujeto que la padece. Unicamente ante un trauma acústico agudo, si se actúa inmediatamente después de la exposición al ruido, pueden utilizarse distintas pautas terapéuticas que pueden mejorar las secuelas auditivas.
El esfuerzo debe dirigirse a la prevención de la enfermedad. utilizando correctamente las medidas profilácticas adecuadas puede reducirse la incidencia de la sordera por trauma acústico de manera drástica.
La PROFILAXIS debe considerar:
Estudio de la susceptibilidad individual.
Como se expuso mas arriba, algunas las personas sufren lesiones auditivas con mayor facilidad que otras. Debe conocerse quienes padecen dicha susceptibilidad para extremar en ellos las medidas de protección habituales. Así, en una fabrica donde existan puestos de trabajo con exposición al ruido traumatizante y otros en ambiente sonoro no dañino, de este modo se evitara que los trabajadores susceptibles al ruido ocupen las plazas de riesgo. Si inevitablemente un individuo susceptible debe trabajar en medio ruidoso, tendrá que extremar con todo rigor las medidas de protección y control. (aquellos que pierden la frecuencia de 4000 Hz.)
Control audiométrico periódico.
Las personas que obligadamente permanecen expuestas al ruido traumatizante deben efectuar un control audiométrico cada cierto tiempo. La frecuencia con que se medirá su audición dependera de la valoraci6n de su situaci6n de riesgo, pudiendo realizarse controles diarios, semanales, mensuales,trimestrales 0 anuales, segUn se estime oportuno.